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Diálogo de carmelitas

Título original
Le dialogue des Carmélites

Año
1960

Duración
112 min.

País
 Francia

Director
Philippe Agostini, Raymond Leopold Bruckberger

Guión
Philippe Agostini, Raimond Leopold Bruckberger (Novela: Gertrud Von Le Fort. Obra: Georges Bernanos)

Música
Jean Françaix

Fotografía
André Bac (B&W)

Reparto
Jeanne Moreau, Alida Valli, Madeleine Renaud, Pascale Audret, Pierre Brasseur, Jean-Louis Barrault, Anne Doat, Georges Wilson

Productora
Coproducción Francia-Italia; Champs-Élysées Productions / Titanus

Género
Drama | Basado en hechos reales. Siglo XVIII. Revolución Francesa. Religión

Sinopsis
En plena Revolución Francesa, la joven Blanche de la Force decide protegerse en un convento y por eso ingresa en la orden Carmelita. Allí conoce a la alegre monja Sor Constance y a la madre Marie, entre otras, y es feliz junto a ellas a pesar de los conflictos externos y de las presiones de su padre para que deje el convento. Film basado en la real y trágica historia acontecida con las dieciséis monjas carmelitas del convento de Compiègne en 1794, y recogida por el escritor francés Georges Bernanos en su obra teatral homónima, que a su vez se inspiró en la pieza “La última del cadalso” de la escritora Gertrud Von Le Fort.

La obra Diálogo de carmelitas de Bernanos hizo más conocido el episodio del martirio de las dieciséis monjas carmelitas (incluyendo una novicia) del monasterio de Compiègne. Su relato es edificante por la fidelidad y serenidad con que afrontaron su martirio. Ojalá que, como decía Tertuliano, que se bautizó al ver la valentía de los primeros mártires cristianos, realmente la sangre de los mártires sea semilla de cristianos, de cristianos comprometidos con su fe y sin miedo a confesarla en público donde sea necesario.

La decapitación de estas monjas por fanáticas muestra que realmente el sueño de la razón produce monstruos, que empezaron con la revolución francesa, hija de la Ilustración que ensalzó la razón pura y condenó la religión como supersticiosa: Aplastad al infame decía Voltaire. 
La fiesta de Nuestra Señora del Carmen de 1794, celebrada en una horrible cárcel de París, tuvo augurios de sangre y de gloria para las monjas carmelitas descalzas del monasterio de Compiègne. Al día siguiente, las dieciséis hijas de Santa Teresa, novicia incluida, iban a ser conducidas a la guillotina por el crimen de ser católicas, “fanáticas” en el lenguaje revolucionario.

Hacía siglo y medio que las carmelitas descalzas de Amiens habían fundado en Compiègne, una ciudad de Oise. La fundación data de 1641, cuando hacía 37 años que había llegado a Francia para iniciar la reforma la Beata Ana de San Bartolomé con Ana de Jesús y otras cuatro monjas españolas.

Al estallar la revolución (1789), las monjas rehusaron despojarse de su hábito carmelita, y cuando los disturbios fueron aumentando, entre junio y septiembre de 1792, siguiendo una inspiración que tuvo la priora Beata Teresa de San Agustín, todas se ofrecieron al Señor en holocausto para aplacar la cólera de Dios y para que la paz divina, traída al mundo por su amado Hijo, fuese devuelta a la Iglesia y al Estado. El acto de consagración, emitido incluso por dos religiosas ancianas que al principio se habían asustado ante el solo pensamiento de la guillotina, se convirtió en ofrecimiento diario hasta el día del martirio, dos años después.

La Asamblea Nacional Constituyente había hecho público un decreto por el que se exigía que los religiosos fueran considerados como funcionarios del Estado. Deberían prestar juramento a la Constitución y sus bienes serían confiscados. Era el año 1790. Miembros del Directorio del distrito de Compiègne, cumpliendo órdenes, se presentaron el 4 de agosto de aquel año en el monasterio a hacer inventario de las posesiones de la comunidad. Las monjas tuvieron que dejar sus hábitos y abandonar su casa. Cinco días después, obedeciendo los consejos de las autoridades, firmaron el juramento de Libertad-Igualdad. Los religiosos que se negaban a firmarlo eran deportados.

Después fueron separadas. Hicieron cuatro grupos y vivían en distintos domicilios, pero continuaron practicando la oración y entregándose a la penitencia como antes.

La regularidad y el orden de su vida, que reproducía todo lo posible en tales circunstancias la vida y horario conventuales, fueron notados por los jacobinos de la ciudad. En ello encontraron motivo suficiente para denunciarlas al Comité de Salud Pública, cosa que hicieron sin pérdida de tiempo.

El régimen del terror estaba oficialmente establecido en Francia y había llegado en aquellos momentos al más alto nivel imaginable. El rey había sido ejecutado y el Tribunal Revolucionario trabajaba sin descanso enviando cientos de ciudadanos sospechosos a la muerte.

La denuncia de las carmelitas decía que, pese a la prohibición, seguían viviendo en comunidad, que celebraban reuniones sospechosas y mantenían correspondencia criminal con fanáticos de París.

Convenía presentar pruebas, y con ese objeto se efectuó un minucioso registro en los domicilios de los cuatro grupos. El Comité encontró diversos objetos que fueron considerados de gran interés y altamente comprometedores. A saber: cartas de sacerdotes en las que se trataba bien de novenas, de escapularios, bien de dirección espiritual. También se halló un retrato de Luis XVI e imágenes del Sagrado Corazón. Todo ello era suficiente para demostrar la culpabilidad de las monjas. El Comité, pues, redactó un informe en el que explicaba cómo, “considerando que las ciudadanas religiosas, burlando las leyes, vivían en comunidad”, que su correspondencia era testimonio de que tramaban en secreto el restablecimiento de la Monarquía y la desaparición de la República, las mandaba detener y encerrar en prisión.

El 22 de junio de 1794 eran recluidas en el monasterio de la Visitación, que se había convertido en cárcel. Allí esperaron la decisión final que sobre su suerte tomaría el Comité de Salud Pública asesorado por el Comité local. Entonces acordaron retractarse del juramento prestado antes, “prefiriendo mil veces la muerte mejor que ser culpables de un juramento así”. Esta resolución las llenó de serenidad. Cada día aumentaba el peligro, pero ellas se sentían más fuertes. Continuaban dedicadas a orar y, gracias a estar en prisión, podían hacerlo juntas, como cuando estaban en su convento. Ya no se veían obligadas a ocultarse y ello les procuraba un gran alivio.

Transcurridos unos días, justamente el 12 de julio, el Comité de Salud Pública dio órdenes para que fueran trasladadas a París. El cumplimiento de tales órdenes fue exigido en términos que no admitían demora. No hubo tiempo para que las hermanas tomaran su ligera colación ni cambiaran su ropa, que estaba mojada porque habían estado lavando. Las hicieron montar en dos carretas de paja y les ataron las manos a la espalda. Escoltadas por un grupo de soldados salieron para la capital. Su destino era la famosa prisión de la Conserjería, antesala de la guillotina y abarrotada de sacerdotes y laicos cristianos igualmente condenados.

Nadie ayudó a las monjas a descender de los carros al final del viaje. A pesar de sus ligaduras y de la fatiga causada por el incómodo transporte, fueron bajando solas. Una de las hermanas, sin embargo, enferma y octogenaria, Carlota de la Resurrección, impedida por las ataduras y la edad, no sabia cómo llegar al suelo. Los conductores de las carretas, impacientados, la cogieron y la arrojaron violentamente sobre el pavimento. Era una de las religiosas que dos años antes había sentido miedo ante el pensamiento de una muerte en el patíbulo y había dudado antes de ofrecerse en sacrificio. Pero en este momento era ya valiente y, levantándose maltrecha, como pudo, dijo a los que la habían maltratado:

“Créanme, no les guardo ningún rencor. Al contrario, les agradezco que no me hayan matado porque, si hubiera muerto, habría perdido la oportunidad de pasar la gloria y la dicha del martirio”.

Como si nada hubiese ocurrido, en la Conserjería prosiguieron su vida de oración prescrita por la regla. No se dejaban perturbar por los acontecimientos. Testigos dignos de crédito declararon que se las podía oír todos los días, a las dos de la mañana, recitar sus oficios.

Su última fiesta fue la del 16 de julio, Nuestra Señora del Carmen. La celebraron con el mayor entusiasmo, sin que por un instante su comportamiento denotase la menor preocupación. Por la tarde recibieron un aviso para que compareciesen al día siguiente ante el Tribunal Revolucionario. La noticia no les impidió cantar, sobre la música de La Marsellesa, unos versos improvisados en los que expresaban al mismo tiempo fe en su victoria, temor y confianza, y que se conservan en el convento de Compiègne.

Ante el Tribunal escucharon cómo el acusador público, Fouquier-Tinville, las atacaba durísimamente: “Aunque separadas en diferentes casas, formaban conciliábulos contrarrevolucionarios en los que intervenían ellas y otras personas. Vivían bajo la obediencia de una superiora y, en cuanto a sus principios y sus votos, sus cartas y sus escritos son suficiente testimonio”.

Fueron sometidas a un interrogatorio muy breve y, sin que se llamara a declarar a un solo testigo, el Tribunal condenó a muerte a las dieciséis carmelitas, culpables de organizar reuniones y conciliábulos contrarrevolucionarios, de sostener correspondencia con fanáticos y de guardar escritos que atentaban contra la libertad. Una de las monjas, sor Enriqueta de la Providencia, preguntó al presidente qué entendía por la palabra “fanático” que figuraba en el texto del juicio, y la respuesta fue:

“Entiendo por esa palabra su apego a esas creencias pueriles, sus tontas prácticas de religión”.

Era su amor a Dios , su fidelidad a los votos y a la religión lo que las hacía merecedoras de la pena capital.

Una hora después subían en las carretas que las conducirían a la plaza del Trono derrocado, hoy plaza de la Nación. En el trayecto la gente las miraba pasar demostrando diversidad de sentimientos, unos las injuriaban, otros las admiraban. Ellas iban tranquilas; todo lo que se movía a su alrededor les era indiferente. Cantaron el Miserere y luego el Salve, Regina. Al pie ya de la guillotina entonaron el Te Deum, canto de acción de gracias, y, terminado éste, el Veni Creator. Por último, hicieron renovación de sus promesas del bautismo y de sus votos de religión.

Una joven novicia, sor Constanza, se arrodilló delante de la priora, con la naturalidad con que lo hubiera hecho en el convento y le pidió su bendición y que le concediera permiso para morir. Luego, cantando el salmo Laudate Dominum omnes gentes, subió decidida los escalones de la guillotina. Una tras otra, todas las carmelitas repitieron la escena. Una a una recibieron la bendición de la madre Teresa de San Agustín antes de ser guillotinadas. Al final, después de haber visto caer a todas sus hijas, la madre priora entregó, con igual generosidad que ellas, su vida al Señor, poniendo su cabeza en las manos del verdugo. Así realizó lo que ella solía decir: “El amor saldrá siempre victorioso. Cuando se ama todo se puede”.

Era el día 17 de julio de 1.794 por la tarde.

Prevaleció un silencio absoluto durante todo el tiempo en que los ejecutores seguían el procedimiento. Las cabezas y los cuerpos de las mártires fueron enterrados en un pozo de arena profundo de casi nueve metros cuadrados en el cementerio parisino de Picpus. Como este pozo de arena fue el receptáculo de los cuerpos de 1298 víctimas de la Revolución, parece no haber muchas esperanzas de recuperar sus reliquias. Una placa de mármol con el nombre de las mártires y la fecha de su muerte figura sobre la fosa y en ella hay grabada una frase latina que dice: Beati qui in Domino moriuntur. Felices los que mueren en el Señor.

Sus nombres eran los siguientes:

•Madeleine-Claudine Ledoine (Madre Teresa de San Agustín), priora, n. en París, el 22 Sept., 1752, profesó el 16 o 17 de Mayo, 1775; •Marie-Anne (o Antoinette) Brideau (Madre San Luis), sub-priora, n. en Belfort, el 7 Dic., 1752, profesó el 3 Sept, 1771; •Marie-Anne Piedcourt (Hermana de Jesús Crucificado), miembro del coro, n. 1715, profesó en1737; al subir al patíbulo dijo: “Los perdono tan de corazón como deseo que Dios me perdone a mí”; •Anne-Marie-Madeleine Thouret (Hermana Charlotte de la Resurrección), sacristán, n. en Mouy, 16 Sept., 1715, profesó 19 Ago., 1740, dos veces sub- priora en 1764 y 1778. Su retrato está reproducido en la página opuesta a la p. 2 en el trabajo de la Sta. Willson citado debajo; •Marie-Antoniette o Anne Hanisset (Hermana Teresa del Santo Corazón de María), n. en Rheims en 1740 o 1742, profesó en 1764; •Marie-Françoise Gabrielle de Croissy (Madre Henriette de Jesús), n. en París, el 18 Junio, 1745, profesó el 22 Feb., 1764, priora desde 1779 a 1785; •Marie-Gabrielle Trézel (Hermana Teresa de San Ignacio), miembro del coro, n. en Compiègne, el 4 de Abril de 1743, profesó el 12 Dic., 1771; •Rose-Chrétien de la Neuville, viuda, miembro del coro (Hermana Julia Luisa de Jesús), n. en Loreau (o Evreux), en 1741, profesó probablemente en 1777; •Anne Petras (Hermana María Henrieta de la Providencia), miembro del coro, n. en Cajarc (Lot), 17 Junio, 1760, profesó el 22 Oct., 1786. •Con respecto a la Hermana Eufrasia de la Inmaculada Concepción, los reportes varían. La Srta. Willson dice que su nombre era Marie Claude Cyprienne Brard, y que nació el 12 de Mayo, 1736; Pierre, que su nombre era Catherine Charlotte Brard, y que nació el 7 de Sept., 1736. Nació en Bourth, y profesó en 1757; •Marie-Geneviève Meunier (Hermana Constanza), novicia, n. 28 Mayo, 1765, o 1766, en St. Denis, recibió el hábito el 16 Dic., 1788. Subió al patíbulo cantando “Laudate Dominum”. Además de las personas mencionadas arriba, tres hermanas laicas y dos torneras sufrieron el martirio. Las hermanas laicas son: •Angélique Roussel (Hermana María del Espíritu Santo), hermana laica, n. en Fresnes, el 4 de Agosto, 1742, profesó el 14 de Mayo, 1769; •Marie Dufour (Hermana Santa Marta), hermana laica, n. en Beaune, 1 o 2 Oct., 1742, entró a la comunidad en 1772; •Julie o Juliette Vérolot (Hermana San Francisco Javier), hermana laica, n. en Laignes o Lignières, 11 Enero, 1764, profesó el 12 Enero, 1789.

Las dos tourières, que no eran Carmelitas, sino simplemente sirvientas de la comunidad, eran: Catherine y Teresa Soiron, n. respectivamente el 2 Feb., 1742 y el 23 Ene., 1748 en Compiègne, ambas estaban al servicio de la comunidad desde 1772.

La Iglesia declaró que el sacrificio de aquellas nobles mujeres no había sido en vano, puesto que “apenas habían transcurrido diez días de su suplicio cuando cesaba la tormenta que durante dos años había cubierto el suelo de Francia de sangre de sus hijos” (decreto de declaración de martirio, 24 de junio de 1905).

El cardenal Richard, arzobispo de París, inició el proceso de su beatificación el 23 de febrero de 1896. El 16 de diciembre de 1902 el papa León XIII declaraba venerables a las dieciséis carmelitas. Se sucedieron los milagros, como una garantía de su santidad, y el 27 de mayo de 1905 San Pío X declaraba beatas a aquellas “que, después de su expulsión, continuaron viviendo como religiosas y honrando devotamente al Sagrado Corazón”.

Los milagros probados durante el proceso de beatificación fueron:

•La curación de la Hermana Clara de San José, una hermana laica Carmelita de Nueva Orléans, cuando se encontraba a punto de morir de cáncer en Junio, 1897; •La curación del Abbé Roussarie, del seminario de Brive, cuando se encontraba a punto de morir, el 1897; •La curación de la hermana Santa Marta de San José, una hermana laica Carmelita de Vans, de tuberculosis y de un absceso en la pierna derecha, 1 Dic., 1897; •La curación de la hermana San Miguel, una franciscana de Montmorillon, el 9 Abril, 1898. Las benedictinas de Stanbrook, en Inglaterra, conservan muchas de las ropas que estaban lavando en la cárcel las mártires cuando fueron conducidas a la guillotina. Estas reliquias provienen de las benedictinas de Cambrai, que se hicieron cargo de ellas a los pocos días del martirio.

http://gloria.tv/?embed=frame&media=166637&width=300&height=320

Las apariciones de Fátima

AÑO:
1991

PAIS :
PORTUGAL, FRANCIA

DIRECTOR:
Daniel Costelle

GENERO:
Religión. Drama. Siglo XX.

REPARTO Teresa Costa, Cécile Maupeu, Henrique Reis, Jacinta Henriques, María Clemente, Cristina de Abreu, Eduardo Silva, José Oliveira, Padre Manuel Freitas

SINOPSIS:
La realización es semejante a la de cualquier película conven­cional, manifestando un notable esfuerzo de aproximación a la realidad del ambiente y de los per­sonajes de Fátima. En concreto, se ha filmado en los mismos lu­gares que fueron testigos de los hechos, o en los lugares paralelos de pueblos cercanos, y los perso­najes que actúan son en su mayor parte gentes del lugar e incluso familiares de los pastorcitos. También se cuidan diversos ele­mentos del vestuario y de los in­teriores, atendiendo a detalles de la época que ayudan a situarse con naturalidad y realismo en aquellos acontecimientos.

La presentación de los aconte­cimientos de Fátima responde con exactitud a la realidad, de manera que su mensaje queda bien ex­puesto, tanto en los aspectos que la Virgen pide a los pastorcitos co­mo en cuestiones referentes a la Iglesia, a la paz en el mundo, a la conversión y la penitencia, la ne­cesidad de la oración por los pe­cadores, la intercesión de la Virgen ante Dios, etc.

Como el centro de atención son los niños y quienes les rodea­ban, todo el ambiente está impregnadode una piedad tierna, familiar y natural, nunca afectada.

Aspectos pedagógicos: El video hace presentes mu­chos valores cristianos; y no sólo por el mensaje explícito de la Virgen sino también por la res­puesta personal de los pastorcitos: Es escuchar un mensaje del Cielo y ver cómo se aplica en la vida or­dinaria con sencillez y naturalidad.

http://www.gloria.tv/?embed=frame&media=292657&width=570&height=427

La Señora de Fatima

Título original
La señora de Fátima

Año
1951

Duración
90 min.

País
España

Director
Rafael Gil

Guión
Vicente Escrivá

Música
Ernesto Halffter

Fotografía
Michel Kelber (B&W)

Reparto
Inés Orsini, Fernando Rey, Tito Junco, José María Lado, María Dulce, Eugenio Domingo, Antonia Plana, Julia Caba Alba, Félix Fernández, Rafael Bardem

Productora
Aspa Films

Género
Drama | Religión

Sinopsis
En 1917, en un pueblecito portugués, la Virgen se aparece a tres humildes niños pastores. Este milagro provoca toda clase de reacciones e incidentes.

El Día 13

Título El 13º
Día – The 13th Day

Dirección:
Ian Higgins

Ayudante de dirección
Dominic Higgins

Producción
Natasha Howes
Leo Hughes

Diseño de producción
Peter Moroney

Música
Andy Guthrie
Sonido
Jonathan Blackford

Montaje
Joel Fletcher

Reparto
Jane Lesley
Michael D’Cruze
Kelley Costigan
Tarek Merlin

PAIS:
Reino Unido

Año
2009

Género
Religión

Duración
85 minutos

Madrid, 22 agosto 2009. En la festividad del Inmaculado Corazón de María, nos complace recoger la noticia de la producción de una nueva película dedicada al Milagro de Fátima.

Se trata de la británica The 13th Day (El Decimotercer Día), de Ian y Dominic Higgings, creadores de Pixel Revolution Films. Se estrenó para la industria cinematográfica el 13 de mayo del presente año, en el Marché du Film, que se celebra paralelamente al Festival de Cannes. Con un reparto competente, exteriores rodados en Portugal y música original de Andy Guthrie, presenta una excelente factura
http://www.gloria.tv/?embed=frame&media=443980&width=300&height=169

El Milagro de Nuestra Señora de Fátima

Título original
The Miracle of Our Lady of Fatima

Año
1952

Duración
102 min.

País
Estados Unidos

Director
John Brahm

Guion
James O’Hanlon, Crane Wilbur

Música
Max Steiner

Fotografía
Edwin B. DuPar

Reparto
Susan Whitney,  Sherry Jackson,  Carl Milletaire,  Sammy Ogg,  Gilbert Roland, Angela Clarke,  Frank Silvera,  Jay Novello,  Norman Rice,  Frances Morris

Productora
Warner Bros. Pictures

Género
Drama | Religión

Sinopsis
Portugal. El golpe de Estado de 1910, derrocó la Monarquía e instauró la República. El gobierno republicano, de carácter laico, tomó numerosas medidas para erradicar el catolicismo. En 1917, en la aldea de Fátima, tres niños pastores aseguraron haber visto a una “bella señora venida del cielo” que les había pedido que rezaran el Santo Rosario. Pese a la censura y a las medidas represivas, cada día eran más los peregrinos que acudían a Fátima para ver la aparición celestial. Las autoridades eclesiásticas, temiendo que se recrudeciera la persecución religiosa, intentaron controlar la situación.

Premios
1952: Nominada al Oscar: Mejor Banda sonora

Ilusiones de un mentiroso

Título original
Jakob the Liar

Año
1999

Duración
115 min.

País
Estados Unidos

Director
Peter Kassovitz

Guión
Peter Kassovitz & Didier Decoin

Música
Edward Shearmur
Fotografía
Elemer Ragalyi

Reparto
Robin Williams, Alan Arkin, Bob Balaban, Michael Jeter, Armin Mueller-Stahl, Liev Schreiber, Hannah Taylor Gordon

Productora
Columbia Pictures

Género
Drama | Holocausto. Remake

Sinopsis
Jakob era el propietario de un popular café del barrio judío de una localidad de Polonia. Después de la ocupación, sobrevive como puede en el ghetto implantado por el ejército nazi, antes de correr la misma suerte que su mujer, asesinada en un campo de concentración. Un día, por casualidad y estando cerca de un oficial alemán, oye las noticias por una radio, las cuales no son nada favorables para Hitler. Después de contarlas a los demás, todos creen que Jakob tiene una radio, momento a partir del cual decide inventarse noticias. Remake del film alemán “Jakob, el Mentiroso”, dirigido en 1975 por Frank Beyer.

Premios
1999: Nominada a los Premios Razzie: Peor actor (Robin Williams)

Críticas
“Atractiva mezcla de drama y humor”
Fernando Morales: Diario El País

http://www.gloria.tv/?embed=frame&media=189426&width=300&height=240

Los niños de Irena Sendler

Título original
The Courageous Heart of Irena Sendler (TV)

Año
2009

Duración
95 min.

País
Estados Unidos

Director
John Kent Harrison

Guión
John Kent Harrison, Larry Spagnola (Libro: Anna Mieszkowska)

Música
Jan A.P. Kaczmarek

Fotografía
Jerzy Zielinski

Reparto
Anna Paquin, Nathaniel Parker, Scott Handy, Marcia Gay Harden, Goran Visnjic

Productora
Baltmedia / Columbia Broadcasting System (CBS) / Hallmark Hall of Fame Productions / Jeff Most Productions / K&K Selekt / Most / Rice Productions

Género
Drama | Biográfico. II Guerra Mundial. Holocausto. Telefilm

Sinopsis
Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Irena Sendler, una empleada del Departamento de Bienestar Social de Varsovia, se sirvió de su trabajo para organizar un grupo de personas, cuya misión consistía en evitar que los niños judíos del gueto de Varsovia fueran conducidos a los campos de exterminio.

Premios
2009: Emmy: Mejor maquillaje. 3 nominaciones, incluyendo mejor actriz sec. (Harden)
2009: Nominada al Globo de Oro: Actriz en una miniserie o película para TV (Anna Paquin)

http://www.gloria.tv/?embed=frame&media=425183&width=300&height=340

Karol, El Papa, el hombre

Título original
Karol, un Papa rimasto uomo (TV)

Año
2006

Duración
184 min.

País
Italia

Director
Giacomo Battiato

Guión
Giacomo Battiato (Libro: Gianfranco Svidercoschi)

Música
Ennio Morricone

Fotografía
Giovanni Mammolotti

Reparto
Piotr Adamczyk, Dariusz Kwasnik, Michele Placido, Alberto Cracco, Adriana Asti, Raoul Bova, Leslie Hope, Alkis Zanis, Carlos Kaniowsky, Fabrice Scott

Productora
Coproducción Italia-Polonia-Canadá; Taodue Film

Género
Drama | Miniserie de TV. Biográfico. Religión. Secuela

Sinopsis
Karol II es la continuación de la miniserie Karol, el hombre que se convirtió en Papa. Narra la historia, desde 1978 en adelante, del primer hombre de un país del este elegido Papa y el papel que tomó en el final del Comunismo, a pesar de sufrir un intento de asesinato que trató de hacerlo callar. La historia narra cómo continuó su pontificado con valor a pesar de la enfermedad que poco a poco iba minando su vida. Él nunca ocultó su sufrimiento físico, pero luchó hasta el final contra la guerra y la violencia.

Karol, el hombre que se convirtió en Papa

Título original
Karol, un uomo diventato Papa (TV)

Año
2005

Duración
185 min.

País
Italia

Director
Giacomo Battiato

Guión
Giacomo Battiato (Libro: Gianfranco Svidercoschi)

Música
Ennio Morricone

Fotografía
Giovanni Mammolotti

Reparto
Piotr Adamczyk, Malgorzata Bela, Ken Duken, Hristo Shopov, Ennio Fantastichini, Violante Placido, Matt Craven, Olgierd Lukaszewicz, Lech Mackiewicz, Kenneth Welsh, Raoul Bova

Productora
Coproducción Italia-Polonia; Taodue Film

Género
Drama | Miniserie de TV. Biográfico. Religión

Sinopsis
Miniserie biográfica sobre Juan Pablo II. En su juventud, en Polonia bajo la ocupación nazi, Karol Wojtyla trabajó en una cantera de caliza para poder sobrevivir. La represión nazi causó numerosas víctimas no sólo entre los judíos, sino también entre los católicos. Es entonces cuando Karol decide responder a la llamada divina.