Avanza proceso de beatificación de sacerdote fundador de “El Minuto de Dios” en Colombia

Redacción Central, 24 Jul. 21 (ACI Prensa).-
La Congregación para la Causa de los Santos informó que fue reconocida la validez jurídica de la fase diocesana del proceso de beatificación del Siervo de Dios, P. Rafael García Herreros, conocido por haber conducido por casi cuatro décadas el programa de evangelización católico “El Minuto de Dios” en televisión abierta.

El famoso programa lleva al aire en la televisión colombiana unos 60 años y hoy continúa bajo la conducción del P. Diego Jaramillo.

El anuncio, que confirma que la causa pasará a una siguiente fase en Roma, fue recibido el viernes 23 de julio por la comunidad de los padres eudistas (Congregación de Jesús y María), a la que perteneció el P. García, quien durante su ministerio televisivo fue bautizado por los periodistas colombianos como el “Tele-Padre”.

El P. Camilo Bernal, Superior Provincial de los padres eudistas, indicó que la notificación fue hecha mediante un decreto firmado por el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Cardenal Marcello Semeraro, y el secretario, Mons. Fabio Fabene.

“El Minuto de Dios conserva la memoria de lo que realizó y enseñó el P. Rafael García Herreros y agradece al Señor el proceso para que, un día, el Siervo de Dios sea oficialmente propuesto por la Iglesia, a los creyentes y a las personas de buena voluntad, como modelo de santidad”, indicó el presbítero, según informó la Conferencia Episcopal Colombiana (CEC).

El P. Bernal señaló que luego de este paso, la postuladora de la causa, la Dra. Silvia Correale, solicitará a dicha Congregación el nombramiento del relator, dando lugar al inicio de la redacción de la “positio”, documento que será preparado conjuntamente por la postuladora y los padres eudistas.

“Que el pueblo de Dios conozca la vida y obra del Siervo de Dios Rafael García Herreros y suplique, por su intercesión, que Dios conceda la gracia de un milagro que apoye su beatificación”, comentó el P. Bernal.

El proceso que busca declarar beato al P. García inició en el 2013, cuando se dio apertura a la fase diocesana, que terminó en 2018. Ahora el proceso está en la “fase romana”, que se desarrolla desde la Santa Sede.

El Superior Provincial de los padres eudistas agradeció el apoyo permanente recibido por parte de los obispos de Colombia y a otras personas de forma particular.

Breve biografía del P. García Herreros

El P. Rafael García nació en Cúcuta (Colombia) el 17 de enero de 1909, hijo del General Julio César García Herreros y doña María Unda, quienes le inculcaron fervorosa piedad y profundo amor a su país.

Fue ordenado sacerdote en 1934, en Bogotá.

Dedicó los primeros 20 años de su vida sacerdotal a ser formador de sacerdotes, actividad propia de su comunidad religiosa, y el resto de su existencia lo ocupó en el servicio a los pobres, el desarrollo social y la construcción de la paz.

En 1946 comenzó en Cartagena su actividad radial con el programa “La hora católica”. Cuatro años después inició también en esta ciudad el programa radial “El Minuto de Dios” que transmitió luego desde Cali en 1952, desde Medellín en 1954 y desde Bogotá en diciembre de 1954.

En enero de 1955 empezó la transmisión de “El Minuto de Dios” por televisión, programa diario a través del cual habló de Dios durante 38 años.

Santa Sede publica su balance de 2020 con un déficit de 66 millones de euros

VATICANO, 24 Jul. 21 (ACI Prensa).-
El Vaticano publicó este 24 de julio el balance consolidado de la Santa Sede del año 2020, en el cual se observan los efectos de la pandemia del COVID-19, con un déficit de 66,3 millones de euros.

En esta línea, el prefecto de la Secretaría para la Economía, P. Juan Antonio Guerrero Alves, destacó que la Santa Sede recurrió al Óbolo de San Pedro para “apoyar el servicio de los dicasterios para la misión del Papa” así como también que se dio “más ayuda a las iglesias de los países más afectados por la pandemia”.

En una entrevista concedida a Vatican News, P. Guerrero Alves dijo que “con todo lo acontecido, fue mejor de lo que esperábamos” porque el déficit fue “un poco mejor al escenario previsto”.

“Para el 2020, antes de la pandemia, habíamos presupuestado inicialmente un déficit de 53 millones de euros. Cuando apareció el COVID las previsiones de déficit que hicimos en el mejor escenario eran de 68 millones de euros y, en el peor, de 146 millones de euros. En el escenario medio el déficit era de 97 millones de euros; revisamos el presupuesto en marzo aceptando un déficit de 82 millones de euros. El resultado de 66,3 millones de euros de déficit ha sido un poco mejor que el mejor escenario, y mucho mejor del previsto en el presupuesto revisado”, indicó.

En esta línea, el prefecto de la Secretaría para la Economía señaló que “el déficit ordinario fue de 14,4 millones de euros menor que en 2019: 64,8 millones de euros en 2020 frente a los 79,2 millones de euros de 2019” y, sin embargo, “el rendimiento de las inversiones financieras fue 51,8 millones de euros menor y el resultado extraordinario ha sido también 17,8 millones de euros menor”.

Entre las decisiones que implementaron para reducir la pérdida, P. Guerrero Alves subrayó que “los dicasterios han actuado con responsabilidad” y redujeron sus gastos “mientras que los que están más en relación con iglesias necesitadas aumentaron contribuciones a Iglesias en necesidad por motivo del COVID-19, a veces disminuyendo su patrimonio, como es el caso del Dicasterio para el Servicio de Desarrollo Humano Integral”.

Además, el presbítero resaltó la importancia de “la contribución del Óbolo a la misión del Santo Padre en los últimos años”, en 2017 fue de 52 millones de euros; 2018 de 74 millones de euros; 2019 de 66 millones de euros y 2020 de 50 millones de euros.”

“El Óbolo ha recaudado 44 millones de euros y contribuido en 2020 a la misión del Santo Padre con 50 millones de euros, además de 12 millones de euros de erogaciones directas a proyectos concretos en diversos países. Ha gastado 18 millones de euros más de lo recaudado”, añadió.

Asimismo, el P. Guerrero Alves explicó que “en la reciente reunión del Consejo para la Economía se aprobó una nueva lista de los entes, que incorpora las novedades de los últimos Motu Proprio del Papa en materia económica” y agregó que “los pasos que se están dando en la buena dirección de una mejor gestión, un control más eficaz y una mayor trasparencia ayuden a recuperar la credibilidad”.

En este sentido, el prelado recordó también algunos de los últimos Motu Proprio del Papa Francisco en materia económica que buscan hacer “una economía vaticana más trasparente” y añadió que recientemente la comisión contra el reciclaje de dinero Moneyval “reconoció los progresos hechos en la efectividad”.

Luego, el P. Guerrero Alves reconoció los efectos negativos de la pandemia y la falta de ingresos en el sector “que mal llamamos comercial, que incluye los museos que dependen de la Santa Sede y las catacumbas, que están cerrados, o la oficina de viajes vinculada a la Administración del Patrimonio de la Santa Sede Apostólica (APSA) que no ha tenido mucho trabajo este año”.

“Esto ha supuesto una reducción de ingresos de 11,6 millones de euros y una reducción en los gastos de 4,9 millones, es decir un neto de 6,7 millones menos. Los ingresos inmobiliarios se han reducido bastante, pero menos de lo previsto. El impacto ha sido de unos 5 millones de euros de reducción y otros 5 millones de retraso en el pago. Es decir, 51,8 millones de euros peor que el año pasado”, describió.

Por último, el P. Guerrero Alves informó que actualmente los fondos de la Secretaría de Estado son gestionados por la APSA en un modo trasparente” e informó que están preparando “la venta del edificio de Londres” así como también “se siguen los procesos judiciales en curso contra quienes creemos que han lesionado los intereses de la Santa Sede”.

“No sabemos como será el futuro, pertenece a Dios y no podemos sino verlo con esperanza… Sin embargo, sabemos que desde hace unos años todos los pasos que da la Santa Sede en el terreno económico van en la buena dirección: coherencia con su doctrina social, transparencia, control, eficiencia… La vida siempre se abre paso y encontraremos caminos para avanzar”, concluyó.

Hoy es la fiesta de San Chárbel Makhlouf, ejemplo de vida consagrada y mística

REDACCIÓN CENTRAL, 24 Jul. 21 (ACI Prensa).-
San Chárbel Makhlouf fue un sacerdote, asceta y religioso libanés, perteneciente a la Iglesia católica maronita -Iglesia oriental que data del s. V y hoy una de las 24 Iglesias “sui iuris” integrantes de la Iglesia católica-. San Chárbel, cuyo nombre original fue Youssef Antoun (José Antonio), nació en Beqakafra, Líbano, el 8 de mayo de 1828. Es el primer santo oriental canonizado desde el siglo XIII.

San Chárbel quedó huérfano de padre a los 3 años y quedó al cuidado de su madre. Ella contrajo segundas nupcias con un sacerdote maronita -los maronitas admiten sacerdotes casados-, quien sería una influencia positiva para Youssef. Además, dos de sus tíos fueron monjes ermitaños, por lo que el joven creció en un ambiente de auténtica espiritualidad.

A los veintitrés años, dejó el hogar materno y entró al monasterio de Nuestra Señora de Mayfouq, adoptando el nombre de un mártir Sirio: Chárbel.

Hizo los votos solemnes en 1853 y fue ordenado sacerdote en 1859 por Mons. José al Marid, bajo el patriarcado de Paulo I Pedro Masad. Se estableció en el monasterio de San Marón en Annaya, ubicado en las partes montañosas del Líbano, a 1067 m. sobre el nivel del mar.

El P. Chárbel vivió en esa comunidad por 15 años, convirtiéndose en un monje ejemplar, dedicado a la oración, al apostolado y la lectura espiritual.

Posteriormente sintió el llamado a la vida en soledad y se convirtió en ermitaño. Recibió la autorización para ello el 13 de febrero de 1875. Desde aquel día hasta su muerte en 1898, San Chárbel estuvo dedicado a la oración -rezaba las horas principales e intermedias (7 momentos diferentes del día) de la Liturgia de las horas-, la ascesis, la penitencia y el trabajo manual. Solo comía una vez al día y vivía la mayor parte del tiempo en silencio. Solo hacía un alto a su oración para recibir a los numerosos visitantes que llegaban atraídos por su reputación de santidad. Esas personas llegaban ante el Santo en busca de consejo, alguna promesa de oración o algún milagro -San Chárbel realizó curaciones milagrosas-.

Fue beatificado por el Papa San Pablo VI el 5 de diciembre de 1965, durante la clausura del Concilio Vaticano II. Años más tarde el mismo Pablo VI lo canonizaría (9 de octubre de 1977) en el marco de las celebraciones del Sínodo Mundial de Obispos.

La devoción a San Chárbel se ha extendido dentro y fuera de las fronteras del Líbano, prueba de ello es la particular y fuerte veneración de la que goza en México y otras partes de la América hispana.

Obispos de Etiopía piden alto al fuego y señalan que la guerra entristece sus corazones

, 23 Jul. 21 (ACI Prensa).-
La Conferencia de Obispos Católicos de Etiopía (CBCE) expresó el 21 de julio su preocupación por la violencia que se está extendiendo en todo el país, por ello hizo un pedido de alto al fuego, para poner fin a este flagelo.

En un comunicado, los obispos católicos señalaron que los “entristece escuchar sobre la guerra, cuando a todos nos gustaría escuchar sobre la paz y la reconciliación” y resaltaron que “como pastores, no podemos dejar de sentir angustia y dolor por la situación que está pasando la gente”.

La violencia estalló en la región de Tigray el 4 de noviembre de 2020 cuando las fuerzas del Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF) lanzaron un presunto ataque contra la base del Ejército del Gobierno Federal de Etiopía.

Desde entonces, se han reportado miles de muertos y más de cinco millones de personas necesitadas, como resultado de la violencia que se está extendiendo en Etiopía.

Un funcionario de la región de Afar, en el noreste del país, indicó que los últimos ataques han provocado el desplazamiento de sus hogares de más de 54 mil personas.

En su declaración colectiva, los obispos católicos expresaron su cercanía con aquellos cuyas vidas se han visto afectadas por el violento conflicto durante estos ocho meses.

“Para algunos ya es demasiado tarde y oramos para que el sacrificio de sus vidas no sea en vano”, señalaron.

La CBCE expresó su solidaridad con Mons. Abune Tesfasilassie Medhin, Ordinario Local de la Eparquía de Adigrat, la sede episcopal que cubre la región de Tigray, que no ha podido participar de modo presencial de la asamblea de obispos desde el año pasado por la violencia.

Además, rezó por el pueblo, el clero, religiosos y religiosas y todos los fieles católicos que sufren por la guerra y la crisis humanitaria e instó a las partes en conflicto a detener la violencia y luchar por la coexistencia pacífica.

“La guerra solo destruye vidas y propiedades y nada más, y la elección que se debe tomar no debe ser una guerra, sino la paz y la reconciliación”, agregó.

Los obispos indicaron que la violencia “nunca es un remedio para los errores ni una solución a una crisis” y señalaron que “nunca es tarde para detener la violencia, para reconocer que el único camino a seguir, por el bien del pueblo, es la paz y la reconciliación”.

Nunca es tarde “para satisfacer las demandas de verdad y justicia, para pedir y dar perdón, para hacer lo que es necesario para restablecer la confianza mutua, reconocer a los demás como nuestros hermanos, sin importar quiénes sean y cuán profundos sean nuestros desacuerdos, y resolver las diferencias a través del diálogo y la negociación”, agregaron.

Asimismo, alentaron a los fieles a poner su esperanza en Jesucristo, que es “la única forma en que podemos sanar juntos como país, como sociedad y como Iglesia”.

Los obispos instaron a los etíopes a abrazarse unos a otros independientemente de sus diferencias, ya que “no hay ‘ganadores’ y ‘perdedores’, ni ‘ellos’ y ‘nosotros’; todos somos hermanos y hermanas”.

“Vivir en paz y armonía social puede parecer un sueño, pero es alcanzable si extendemos nuestras manos hacia Dios, el Padre de todos, en oración y permitimos que Él moldee nuestros corazones y mentes para concebir pensamientos de paz y fraternidad y actuar en consecuencia”, agregaron.

Finalmente, señalaron que es su deseo ver una nación donde “todos los etíopes se abracen como hermanos y hermanas”.

“Que el Dios Todopoderoso, que nos creó a todos como hermanos y hermanas, llene nuestros corazones de sabiduría para elegir la hermandad en lugar del odio y la venganza y hacer de nosotros un instrumento de paz”, concluyeron.

Traducido y adaptado por Harumi Suzuki. Publicado originalmente en ACI África.

 

¿Problemas para moderar el uso de Internet? Estos consejos de un santo te ayudarán

, 23 Jul. 21 (ACI Prensa).-
La escritora Susanna Spencer dio algunas claves para lograr la moderación en el uso de las redes sociales, en base a las enseñanzas sobre la templanza de un monje del siglo IV, San Juan Casiano.

En un artículo de National Catholic Register, Spencer señaló que mientras leía algunos libros en su tiempo libre encontró un pasaje de las conferencias de San Juan Casiano que le llamó la atención.

“Nunca pude deshacerme del todo de los incentivos a la glotonería. Porque, aunque reduzco la cantidad de comida que tomo a la menor cantidad posible, no puedo evitar la fuerza de sus solicitudes diarias, sino que debo ser perpetuamente ‘molestado’ por ella, y hacer pagos interminables para satisfacerlo continuamente y pagar un peaje interminable a su demanda”, indica el santo.

La escritora señaló que este relato sobre la batalla del monje contra la glotonería refleja la lucha diaria para tener autocontrol en el uso de las redes sociales y el Internet.

“Cuanto más he tratado de limitar mi uso de Internet, más me doy cuenta de que esta herramienta es una parte necesaria de mi vida”, lamentó.

Spencer indicó que el uso del Internet es fundamental para el trabajo, la educación de los niños desde casa, mantenerse al día sobre las noticias, hablar con parientes y amigos y hasta para la vida de oración.

En este contexto, la escritora resaltó que las enseñanzas de San Juan Casiano pueden dar consejos para moderar el uso de Internet y formar el hábito de la templanza.

1.- “Ayunar” de las redes sociales

La escritora indicó que San Juan Casiano recomendaba a los monjes el ayuno, las vigilias, la lectura espiritual, la conciencia del horror al pecado y el deseo de santidad para superar la glotonería.

Spencer señaló que este consejo se puede usar para el uso desmedido de Internet, al ayunar de los dispositivos electrónicos por ciertos días o momentos y aconsejó “tener vigilias de noches sin Internet, lectura espiritual y oración en lugar del uso de las redes sociales, tratando de tener un disgusto por las distracciones en línea, pero sobre todo construyendo un deseo de crecer en templanza y santidad”.

“Lo que uno hace debe basarse en la edad, la condición de vida y la salud. La templanza hacia algo que usamos todos los días requiere una vigilancia constante”, agregó.

2.- No dejarse vencer por las distracciones

Spencer indicó que el santo recomendaba a los monjes que “en ningún caso se dejará vencer por ningún manjar, ni tomará nada para comer o beber antes de que termine el ayuno y la hora adecuada para refrescarse”.

“De manera similar, cuando uno se esfuerza por usar bien el Internet, no debe dejarse vencer por las distracciones, no debe usarlo cuando no es el momento adecuado y evitar incluso el más mínimo ‘bocado’ de echar un vistazo a las redes sociales en el momento equivocado”, añadió.

3.- No use los accesos breves a Internet como un escape

“En la práctica, podría ser útil pensar en usar Internet de la misma manera que se piensa en las comidas. Una persona templada no toma un caramelo aquí y allá entre comidas durante todo el día, ni levanta su teléfono y revisa su correo electrónico, Instagram, Facebook, mensajes de texto, etc. cada vez que hay una pausa en el día”, indicó la escritora.

Spencer señaló que “incluso los accesos breves pero frecuentes a las redes sociales entorpecen mi mente por vivir en el presente. Lo uso para escabullirme de la vida hogareña y evitar leer y escribir”.

“La torpeza de mi mente se infiltra en mi vida de oración. Dejo de escuchar las lecturas de la Misa y no rezo con tanta atención. Y ahí es cuando sé que se ha vuelto un problema una vez más”, agregó.

4.- Usar las redes con un propósito específico

La escritora indicó que para usar Internet es bueno tener un “propósito específico” para así no tomar “pequeños bocados de redes sociales”, es bueno hacer “un nuevo plan, un nuevo conjunto de resoluciones” y pedir a Dios su ayuda.

Spencer señaló que ella establece momentos específicos donde usar las redes, como en las mañanas para ver el clima o los correos urgentes, o al final de su tiempo de trabajo, donde reserva “de 20 a 30 minutos para ponerme al día con el correo electrónico de ocio, las redes sociales y los artículos”.

5.- Orar para alcanzar la templanza

La escritora animó a orar por los cambios que se necesitan hacer para lograr la templanza en el uso de internet, y recordó que San Juan Casiano señalaba que “un suministro razonable de alimentos a diario con moderación es mejor que un ayuno intenso y prolongado a intervalos”.

“Un uso razonable con moderación será mejor para nosotros que un largo ayuno seguido de la glotonería de Internet. Entonces, luchamos con la ayuda de la gracia para encontrar el autocontrol que necesitamos. ¡Levantémonos unos a otros en oración para crecer en la virtud de la templanza!”, concluyó.

Católicos conversos narran cómo la Eucaristía cambió sus vidas para siempre

Redacción Central, 23 Jul. 21 (ACI Prensa).-
Descubrir el significado de la Eucaristía llevó a tres destacadas personas a abrazar el catolicismo y dar a sus vidas un completo giro.

Se trata del Obispo de Lincoln, Mons. James Conley; la autora de best-sellers y estudiosa de la Biblia, Sonja Corbitt; y el famoso apologeta Scott Hahn; quienes conversaron con Roxanne King, del National Catholic Register. 

De grandes libros a obispo católico

Mons. Conley fue criado en la iglesia presbiteriana y cuando ingresó a la Universidad de Kansas (Estados Unidos) se consideraba agnóstico. Sin embargo, gracias a un programa de estudios sobre humanidades empezó a interesarse en la práctica de la religión.

La exposición a lo trascendental –verdad, belleza y bondad– lo llevó a buscar a Dios.

“Empecé a visitar diferentes iglesias. La mayoría de las iglesias a las que asistí tenían alguna forma de santa comunión”, contó al Register, enumerando presbiterianos, metodistas y episcopales. 

Luego tomó una clase sobre las enseñanzas de la Iglesia Católica impartida por un sacerdote usando el Catecismo de Baltimore, que le gustó por su simplicidad y claridad. Lo cautivó particularmente la enseñanza de la Iglesia sobre la Eucaristía. 

Entre las Iglesias visitadas, solo los católicos creen en la transubstanciación (los ortodoxos comparten una creencia similar). De acuerdo a este misterio, cuando el sacerdote pronuncia en la consagración las palabras que dijo Cristo en la Última Cena, las especies eucarísticas se convierten en el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad del Señor, aunque mantengan la apariencia de pan y vino. 

“Eso me sorprendió, que Cristo está verdaderamente presente, objetivamente”, relató Mons. Conley. 

También le conmovió que la Iglesia Católica siga fielmente el mandato de Cristo a los apóstoles: “Hagan esto en memoria mía” (Lucas 22:19). “En otras palabras, yo continúe con esto”, dijo Mons. Conley.

Para él era única la reverencia y respeto de los católicos por la Eucaristía, ya que en otras iglesias notó que los restos de comunión iban a un armario. En los templos católicos las especies eucarísticas se colocan cuidadosamente en un copón, que luego se conserva en el tabernáculo. Ante este se arrodillan los católicos, pues dentro está la presencia de Dios.

Quedó aún más asombrado la primera vez que asistió a la Bendición del Santísimo Sacramento y fue testigo de cómo el sacerdote retiraba con reverencia la Eucaristía del tabernáculo y la exponía en una custodia magnífica para su veneración.

“Fue entonces cuando me di cuenta. ‘¡Vaya, estos católicos realmente creen [es Cristo]!’”, dijo Mons. Conley.

A los 20 años, el 6 de diciembre de 1975, durante su tercer año de universidad, se convirtió al catolicismo.

“La verdad de la presencia real de Jesús fue fundamental para mi eventual conversión al catolicismo”, escribió Mons. Conley en una columna el mes pasado. 

“Las palabras de Jesús en el evangelio de Juan, capítulo 6, continuaron intrigándome: 'En verdad, en verdad les digo, a menos que coman la carne del Hijo del Hombre y beban su sangre, no tienen vida dentro de ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Si realmente creía que estas palabras eran verdaderas, entonces tenía que convertirme en católico”, agregó. 

De bautista a católica “evangelista”

Sonja Corbitt, una ex bautista, comenzó a escudriñar la Reforma Protestante después de experimentar dos divisiones de iglesias en la pequeña parroquia rural a la que ella y su esposo asistían en las afueras de Nashville. Su exploración de los Padres de la Iglesia, las Escrituras y el Catecismo pronto la convenció de que la Iglesia Católica era “el pilar y fundamento de la verdad”.

“Tuve lo que llamo 'la tormenta perfecta' que me hizo investigar. La Eucaristía fue el primer dominó teológico que me enamoró”, dijo Corbitt al Register.

“Fueron Ignacio de Antioquía y Justino Mártir: cuando leí que la Eucaristía es el cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad de Cristo en sus escritos, pensé: 'Está bien, bueno, si podemos hacer algo tan monumental mal, entonces ¿en qué más nos hemos equivocado?'”, agregó.

Apasionada por las Escrituras, Corbitt inmediatamente fue al Evangelio de Juan, capítulo 6, particularmente al “Discurso del Pan de Vida” (6: 22-59). 

“Me di cuenta muy clara y rápidamente de que eso no puede significar nada más que lo que la Iglesia Católica ha enseñado desde el principio. Si lo lees en el griego original, y ves los términos usados ​​y los lees en contexto, y en el contexto de los tipos del Antiguo Testamento [que presagian la Eucaristía del Nuevo Testamento], no hay otro significado para ese Discurso del Pan de Vida que lo que la Iglesia enseña. Simplemente no puede ser otra cosa. Eso fue lo primero que acepté antes de convertirme en católica”, comentó.

Como bautista, Corbitt había deseado y orado durante mucho tiempo por una manera de estar más cerca de Cristo. Se dio cuenta de que su descubrimiento de la verdad y el misterio de la Eucaristía era la respuesta a esa oración. 

“Pensé: '¡Tengo que tener eso!'”, dijo Corbitt, y agregó que fue recibida en la Iglesia en la vigilia de Pascua en 2006.

“Fue el momento más hermoso de toda mi vida espiritual. Lloré tan fuerte. Yo era un desastre total”, comentó.

Su conversión al catolicismo siguió a su estudio del Cantar de los Cantares, el poema bíblico que los judíos entienden como una alegoría del amor de Dios por Israel y los cristianos lo ven como una alegoría del amor de Cristo por su esposa, la Iglesia.  

“Sentí que Dios me hablaba directamente, que era la carta de amor de Dios no solo a Israel o a la Iglesia, sino a mí personalmente. Sabía que la Eucaristía era el cumplimiento de esa promesa para mí… ¡así que no podía esperar! Se convirtió en un momento supermatrimonial para mí”, dijo.

Corbitt, conocida como la “Evangelista del estudio bíblico” por realizar gran cantidad de edificantes lecciones multimedia de las Escrituras, describió la enseñanza católica sobre la Eucaristía como “super-bíblico”.

“Es la doctrina del cristianismo más preparada en el Antiguo Testamento. Excepto posiblemente por el pacto y el amor de Dios por nosotros”, comentó.

De ministro presbiteriano a apologeta católico

Mientras estaba en el seminario, el ex ministro presbiteriano Scott Hahn, ahora profesor de teología en la Universidad Franciscana de Steubenville y cofundador y presidente del Centro St. Paul de Teología Bíblica, descubrió a los primeros Padres de la Iglesia cuyos escritos revelaron cómo el Nuevo Testamento está oculto en el Antiguo Testamento y cómo el Antiguo Testamento se revela en el Nuevo Testamento. 

“Cuando predicaba, mostraba cómo Jesús es el nuevo Moisés o el nuevo Salomón o el Cordero pascual. [A mi congregación] le encantó tanto como a mí. Pero cuanto más profundizaba en la predicación patrística y la lectura de las Escrituras, más claramente se volvía eucarística”, le dijo al Register. 

Pero la Iglesia de Hahn no tenía la Eucaristía. Más bien, la creencia presbiteriana sobre su “Cena del Señor” es que Cristo está presente, pero el pan y el vino son meros símbolos. Esto llevó al entonces anticatólico Hahn a una Misa, como observador, no como participante, con su Biblia abierta a su lado. 

“En esa primera Misa, escuché las palabras de consagración… y me doy cuenta, ‘esto no es pan; este es su cuerpo, esto no es vino; ¡esta es su sangre!'. Cuando todos empezaron a cantar: 'Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo', fue cuando se abrieron los cielos”, recordó. 

Una hora después de que terminó la Misa, Hahn todavía estaba sentado en el banco trasero de la capilla preguntándose si había estado en una Misa entre semana o en la adoración celestial de los ángeles y santos en la Cena de las Bodas del Cordero como se describe en Apocalipsis 19:9.

“Era una capilla en el sótano y la liturgia celestial del apocalipsis de Juan”, dijo.

De los Padres de la Iglesia, Hahn había aprendido que, para la Pascua, la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto, los judíos no solo sacrificaron un cordero y rociaron su sangre en los postes de sus puertas como rescate, sino que también tuvieron que comer el cordero.

“Esa no era una opción. Si eso es cierto para el antiguo [pacto], no es menos cierto, sino más cierto para el nuevo [pacto]”, dijo Hahn. 

“Cristo hizo esas provisiones y no solo dijo: 'Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida, el que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él' (Juan 6: 55-56), sino en el Cenáculo, un año después, encarna realmente esa enseñanza al hacer del pan su Cuerpo y del vino su Sangre. Al leer todo esto a través de los ojos de los Padres, no solo estaba conectando el Antiguo Testamento y el Nuevo, sino que aún más estaba conectando la Pascua y la Eucaristía. La Eucaristía como Pascua de la Nueva Alianza es lo que iluminó el misterio del Viernes Santo”, explicó.

Hahn entendió que la Última Cena con los apóstoles en el Jueves Santo es lo que transformó el Viernes Santo de simplemente otra ejecución romana en un sacramento. 

“La Eucaristía es donde se inicia el sacrificio [de Cristo]; el Calvario es donde se consuma el sacrificio”, dijo. 

“El domingo de Pascua [con la resurrección de Cristo] ese sacrificio se convierte en el sacramento, y cuando Cristo asciende al Cielo, lo que ofrece en el Cielo es su Cuerpo glorificado. Lo que recibimos y lo que ofrecemos en la tierra en la Misa es el Cuerpo glorificado de Cristo”, agregó.

Hahn dijo que el estudio de las Escrituras le “había llevado a la fe eucarística”. “Ir a mi primera Misa fue lo que me llevó a la devoción eucarística”, acotó.

La resurrección de Cristo no solo causa la transubstanciación, de modo que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre resucitados de Cristo, explicó Hahn, sino que pone en marcha lo que eventualmente será la resurrección de nuestros cuerpos.

“Cuando recibimos el Cuerpo resucitado de Cristo en la Eucaristía, el Salvador resucitado transforma nuestra carne mortal en su carne inmortal. Sinceramente, creo que los católicos no reconocen lo asombrosa que es la gracia. Es lo que San Juan Pablo II llamó 'asombro eucarístico'. Es asombroso lo poco asombrados que estamos por lo que profesamos”, dijo.

Hahn recibió la Eucaristía por primera vez en la Vigilia de Pascua en 1986.

“Casi esperaba campanas y silbidos, voces de ángeles, un toque de trompeta del Cielo. Lo que realmente estaba ahí es cómo lo extraordinario se esconde en lo ordinario. … Regresé 100% convencido de que el Señor Jesús, a quien había servido, estudiado y enseñado, ahora estaba unido a mí de una manera que nunca antes lo había estado”, concluyó.

Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en National Catholic Register. 
 

Sacerdote maronita resalta la importancia de San Chárbel en la búsqueda de la santidad

, 23 Jul. 21 (ACI Prensa).-
El párroco de la parroquia maronita de San Chárbel en Chihuahua y Sincelo de la Eparquía Maronita de México, Mons. Alberto Meouchi, subrayó la importancia del testimonio de San Chárbel para la búsqueda de la santidad y remarcó el impacto de este santo en Latinoamérica.

El primer sacerdote ordenado en la Eparquía Maronita de México indicó a ACI Prensa que ante la situación actual que vive el cristianismo, el santo libanes nos muestra la importancia de la “virtud de la esperanza, es decir, nos ayuda dándonos esperanza”.

“El testimonio de vida de San Chárbel muestra al creyente su destino final: el Cielo, al que estamos llamados para disfrutar de Dios y nos ayuda a darnos cuenta que este mundo es efímero, por lo que conviene poner nuestro corazón en Dios y no en lo perecedero”, agregó.

Mons. Meouchi señaló que este santo “nos enseña a esperar y a confiar en Dios, a poner el corazón en las realidades eternas, a dejarnos sumergir en Dios como lo hizo él” en “un mundo en donde el sufrimiento pone fin a las expectativas de felicidad de la persona”.

“En donde la pandemia del coronavirus y el confinamiento que le ha acompañado ha provocado la angustia; en donde la ‘cizaña’ se ha mezclado con el ‘trigo’ generando confusión doctrinal, incluso entre los propios católicos; en donde el aborto o la eutanasia son aplaudidos; en donde la tecnología, el poder, la sensualidad y el dinero se han convertido en principios del actuar humano; en donde la Iglesia Católica se sumerge en divisiones”, añadió.

El sacerdote indicó que San Chárbel es “un testimonio excepcional de oración, de amor al prójimo, de fidelidad a la Iglesia, de devoción mariana, de vida sacramental, de piedad eucarística”, en medio de “la corrupción, el narcotráfico, la impunidad como lo que ocurre con la tragedia del puerto de Beirut, el terrorismo y tantas afectaciones más se presentan como algo común”.

“Es un ejemplo de santidad que invita a la santidad. Así es como su testimonio cristiano de vida ayuda a los fieles en su camino a su propia santidad. Por eso, recomiendo conocer su vida, imitar sus virtudes y pedir su intercesión ante Dios”, subrayó.

Mons. Meouchi indicó que la devoción a este santo se puede encontrar no solo en el Líbano, sino en Latinoamérica, incluso en Estados Unidos y Canadá, y remarcó que las primeras noticias de San Chárbel llegan en 1950 junto con los inmigrantes libaneses.

Ellos “hablaban del padre Chárbel, aún no canonizado, como de un sacerdote milagroso, puesto que su cuerpo quedó, después de su muerte, incorrupto, y, de ese su cuerpo incorrupto, fluyó un líquido sanguinolento entre los años 1927 a 1950, que cuantos enfermos tocaban o se santiguaban con él, quedaban curados totalmente o recibían un favor o consuelo de sus sufrimientos”, agregó.

El sacerdote indicó que uno de los impulsos para la difusión de esta devoción fue la beatificación del santo en diciembre de 1965 en la clausura del Concilio Vaticano II por San Pablo VI.

“Como en ese momento estaban reunidos casi todos los obispos del mundo entero, ellos mismos llevaron esa devoción a sus lugares de origen, dándolo a conocer en sus diócesis, esparciéndose así su devoción por muchos lugares”, señaló.

Además, resaltó que a pesar que “el Oriente es la cuna que dio a luz al cristianismo, no se canonizó por más de 900 años a ningún fiel de la Iglesia Oriental”, siendo San Chárbel el primer santo del Oriente Cristiano desde el siglo XI.

“La importancia de san Chárbel para nosotros como maronitas, y para todas las Iglesias Católicas Orientales en general, es grande, porque abrió la posibilidad a la Iglesia de Occidente de voltearnos ver, a nosotros, el Oriente Cristiano, y poder así enriquecer con su rico patrimonio contenido en él, tantas veces inaccesible, a los fieles de la Iglesia Latina”, subrayó.

Mons. Meouchi remarcó que, gracias a este santo, muchos fieles han comprendido que el rito maronita es igualmente católico, “pues en más de una ocasión se piensa que los maronitas no somos parte de la Iglesia Católica, cuando siempre lo hemos sido, sin interrupción”.

El sacerdote indicó que cuando comenzó su pastoral como sacerdote maronita en México, “muchas personas se extrañaban de la forma en que celebraba la Misa”.

“La Iglesia es una, pero su forma de celebrar el misterio es diverso. Así que en gran medida el impacto fue que nos permitió generar confianza entre los fieles que dudaban de que la liturgia maronita no fuera católica”, remarcó.

Mons. Meouchi indicó que gracias al santo libanes los fieles dejan caer “una barrera hacia la liturgia maronita y abren sus corazones a ella” y son varias personas que afirman “haber recibido un favor, e incluso milagros sorprendentes, de Dios por intercesión de San Chárbel”.

“En México, en el lugar más venerado de los católicos y de muchos incluso no católicos, que es la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, y en donde se halla la tilma de san Juan Diego con la imagen de la Guadalupana, hay una estatua de san Chárbel a lado de la entrada principal de la antigua basílica. Este hecho en sí, refleja su impacto en Latinoamérica”, agregó.

En Cuba la gente se siente vulnerable porque no hay Estado de derecho, denuncia sacerdote

, 23 Jul. 21 (ACI Prensa).-
El P. Alberto Reyes, sacerdote de la Arquidiócesis de Camagüey, señaló que en Cuba la gente se siente vulnerable y desprotegida ante la falta de un Estado de derecho.

En los últimos días cientos de personas han sido detenidas en Cuba a raíz de las manifestaciones que comenzaron el 11 de julio, y aunque algunos han sido liberados, también se ha denunciado el inicio de juicios sumarios.

El P. Reyes dijo que en la isla “la gente está inquieta y atemorizada. Son momentos de mucha incertidumbre y de mucho miedo porque como en Cuba no existe un Estado de derecho, las personas se sienten muy vulnerables, muy desprotegidas”.

José Miguel Vivanco, director ejecutivo para las Américas de Human Rights Watch, alertó el 22 de julio en su cuenta de Twitter que “el régimen cubano está juzgando a manifestantes mediante procesos sumarios que impiden ejercer el derecho a la defensa”.

Según una lista elaborada por la ONG Cubalex, que es constantemente actualizada, desde que ocurrieron las históricas manifestaciones del 11 de julio, más de 600 cubanos han sido detenidos. Algunos han sido liberados, pero la gran mayoría sigue arrestada o con paradero desconocido.

Asimismo, denuncias en redes sociales y otras recogidas por ACI Prensa, dan cuenta que en los días siguientes el gobierno de Miguel Díaz-Canel ha desplegado un gran operativo para ingresar a las casas de personas que estuvieron en las manifestaciones y arrestarlos de manera violenta.

En declaraciones a ACI Prensa el 21 de julio, el P. Alberto Reyes criticó la represión desplegada por el gobierno; pero aclaró que “no es la reacción de Díaz-Canel”, porque “Díaz-Canel no se manda, sólo obedece. Es la reacción de aquellos que sometieron a esclavitud al pueblo cubano a través de una Revolución que se autoproclamó ‘verde como las palmas’ y ‘humilde para los humildes’, y que ha sido fuente de miseria y sufrimiento sin precedentes”.

“Ha sido una reacción brutal, que ha sacado lo peor del cubano y ha hecho a parte del pueblo enemigo de su propio pueblo, sin calcular la espiral de resentimiento y odio que puede provocar, sin calcular que las heridas que se están abriendo no podrán sanarse en generaciones”, señaló.

Sobre el papel de la Iglesia en Cuba, el sacerdote señaló que “a lo largo de la historia ha sido mediadora”. “La Iglesia es Madre, y cuando los hijos sufren, o se pelean, o se agreden, le toca como madre llamar a la búsqueda de una solución. Creo que el papel de la Iglesia es alzar la voz con determinación pidiendo un diálogo en el que todos nos sintamos representados”.

“Sin embargo, en esta situación concreta, creo que también le toca a la Iglesia, como Madre, pedir con claridad y energía el cese de la represión, de las detenciones arbitrarias, de las desapariciones, de la espiral de violencia que se ha desatado. Luego, podremos hablar de diálogo”, expresó.

El sacerdote indicó que “la Iglesia proclama el Evangelio, y el Evangelio es, en sí mismo, liberador, y cuando se comprende, lleva directamente a la conciencia de la propia dignidad, del propio valor, de los derechos inalienables que tenemos por nuestra identidad de hijos de Dios”.

“Cada vez que, como Iglesia, hemos predicado bien el mensaje de Jesucristo, hemos ayudado a la gente a mirar hacia la libertad”, afirmó.

En ese sentido, dijo que “entre las sombras de la incertidumbre, estamos viviendo un momento de esperanza, una esperanza que siempre hemos alimentado, aún en los momentos más oscuros, de ser, por fin, un pueblo donde pueda vivirse desde la verdad y la libertad, desde la seguridad y la solidaridad, un pueblo que pueda construir sin sobresaltos un presente bueno para todos y donde se pueda mirar con optimismo al futuro”.

Vaticano concluye investigación a obispo acusado de abuso sexual

, 23 Jul. 21 (ACI Prensa).-
La Nunciatura Apostólica en Polonia informó que el Vaticano concluyó que las acusaciones de abuso sexual contra el Obispo Jan Szkodon "no están probadas".

En una declaración del 23 de julio, la Nunciatura Apostólica en Polonia informó que Mons. Jan Szkodoń fue objeto de un proceso administrativo penal luego de ser acusado de abuso sexual contra un menor.

Tras un análisis exhaustivo de las pruebas recogidas y después de escuchar a los testigos convocados, no se ha demostrado la culpabilidad de Monseñor Jan Szkodon (non constat), indicó el comunicado.

“Sin embargo, en el transcurso del proceso se ha comprobado que Mons. Jan Szkodon actuó de forma imprudente con la menor, al recibirla en un apartamento privado sin la presencia de sus padres, que conocían al obispo desde hacía años”, añadió.

Mons. Szkodoń, de 74 años y Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Cracovia, recibió la orden de realizar un retiro de clausura por tres meses, “dedicado a la reflexión y la oración”.

La Nunciatura Apostólica indicó que el Prelado ya había cumplido con este requisito al haber estado recluido desde febrero de 2020, cuando una revista polaca publicó las acusaciones contra el obispo.

Desde noviembre de 2020, el Vaticano ha disciplinado a varios obispos polacos, principalmente eméritos, después de las investigaciones.

A principios de este mes, el Arzobispo de Katowice, Mons. Wiktor Skworc, pidió un coadjutor luego de una investigación del Vaticano sobre su manejo de casos de abuso clerical.

En junio, Mons. Zbigniew Kiernikowski renunció como Obispo de Legnica antes de cumplir 75 años, la edad en que los obispos presentan su renuncia al Papa. Esto ocurrió después de una investigación realizada de acuerdo con las disposiciones del motu proprio del Papa Francisco de 2019 Vos estis lux mundi.

Ese mismo mes, el Vaticano tomó medidas contra el Obispo Emérito Stefan Regmunt y el Obispo Stanisław Napierała.

Mientras tanto, el Cardenal Stanisław Dziwisz, exsecretario de San Juan Pablo II, afronta una investigación del Vaticano sobre denuncias de mal manejo de los casos de abuso, cuando era Arzobispo de Cracovia entre 2005 y 2016.

Los medios italianos y polacos informaron el 23 de julio que la investigación no había hallado evidencia de negligencia, pero las conclusiones no se han hecho públicas.

La Iglesia Católica en Polonia anunció el mes pasado que había recibido 368 denuncias de abuso clerical en los últimos dos años y medio.

Las denuncias se relacionan con abusos presuntamente cometidos por 292 sacerdotes y religiosos entre 1958 y 2020.

Un informe publicado el 28 de junio por el Instituto de Estadísticas de la Iglesia Católica señaló que las acusaciones se realizaron entre el 1 de julio de 2018 y el 31 de diciembre de 2020.

La Nunciatura Apostólica en Polonia dijo el viernes 23 que los archivos del proceso administrativo penal que involucra a Mons. Szkodoń habían sido transferidos al Vaticano.

“En el foro canónico, el caso debe considerarse como concluido, y el decreto penal como definitivo. Los interesados han sido debidamente informados de la finalización del proceso canónico”, indicó.

Traducido y adaptado por Eduardo Berdejo. Publicado originalmente en CNA.

Iglesia en Colombia pide el fin de la violencia en el Occidente Antioqueño

, 23 Jul. 21 (ACI Prensa).-
La Iglesia Católica, junto a otras confesiones cristianas, pidió el fin de la violencia en el Occidente Antioqueño y que está afectando gravemente a indígenas, afrodescendientes y campesinos.

Así lo indicaron en un comunicado del 21 de julio que anuncia la formación de la red Solidaridad Interreligiosa en Zonas de Conflicto en Colombia (SIZOCC), en la que participan la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia y las diócesis de Apartadó, Quibdó y de Itsmina-Tadó; así como la Iglesia Evangélica Luterana de Colombia en los municipios de Dabeiba y Frontino, y la Iglesia Presbiteriana en el municipio de Dabeiba junto a otras organizaciones solidarias del país sudamericano.

En el comunicado indicaron que esta es una respuesta al “llamado de urgencia que nos han hecho las Misioneras de la Madre Laura de la Provincia de Medellín, ante los graves hechos que vienen padeciendo las comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, principalmente del Occidente Antioqueño”.

La violencia se originó por el enfrentamiento de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y tiene como sus principales manifestaciones el reclutamiento de menores, la instalación de minas antipersonales, las amenazas a líderes y comunidades, los asesinatos selectivos, los desplazamientos, los confinamientos y los abusos sexuales.

En el comunicado denunciaron también el daño ambiental causado en los municipios de Jericó, sureste antioqueño; de San José de Uré y Montelíbano (Córdoba); y en Santa Cecilia (Chocó), límites con Risaralda, lo que genera “un desplazamiento forzado, a una imposición de las economías ilegales y a la presencia de distintas estructuras armadas sin que las Fuerzas Armadas y de Policía lo impidan”.

Ante esta realidad anuncian una misión humanitaria de la Iglesia Católica y otras organizaciones, especialmente en los municipios de Dabeiba y Frontino.

En el comunicado también solicitaron al ELN y “a los diferentes actores armados presentes en los territorios, a que se dé un respeto pleno del Derecho Internacional Humanitario y cesen la siembra de minas antipersonal”.

A las autoridades colombianas les solicitaron brindar la ayuda humanitaria requerida a las comunidades, trabajar en el desarrollo de desminado, suspender todo tipo de actividad minera a gran escala hasta que se haga un proceso de consulta previa a las comunidades, retomar con urgencia los diálogos con el ELN y acercamientos con otros actores armados.

También pidieron “avanzar en acuerdos humanitarios locales, con el consentimiento de las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes de las regiones; y adelantar su labor constitucional de combatir y desmontar estructuras sucesoras del paramilitarismo en áreas de operación de la fuerza pública”.

A la Defensoría del Pueblo le exhortaron a “actualizar las alertas tempranas de la región y ejercer sus funciones constitucionales para garantizar los derechos humanos, el derecho internacional humanitario y la atención humanitaria de las comunidades afectadas”.

Finalmente le pidieron a la Procuraduría General de la Nación “romper su silencio frente a las actuaciones de los grupos armados y la posible responsabilidad por acción, omisión y aquiescencia de la Fuerza Pública en la situación que padecen las comunidades”.

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